jueves, 28 de mayo de 2015

28/Mayo/15

31° C. Eso dice eltiempo.es y pues nada, así es esto de Mayo madrileño.

Se me van los días diciendo "hoy sí...", y no encuentro el motivo. Me agobio con el calor y entonces voy al súper de la esquina por un Rueda, estos días el más barato que encuentro, y sino tengo paciencia de helarlo lo suficiente peco con un hielo en el vaso. Porque tampoco tengo copas.
Y así me encuentran las puestas de sol, sin Sol, con mucho qué decir y pocas palabras adecuadas.

Ahora mismo iba a decir que me siento perdida y en seguida recordé lo que mi analista alguna vez me dijo: "se necesita haberse sabido en algún lugar para saberse perdido", o algo así. Y mi pregunta es ¿alguna vez me he sabido en algún sitio?
Me gusta el drama. Quizás por eso me cuestiono esas cosas y me da cierto gusto responderlas desde la tragedia. "Pobrecilla, de ningún sitio es"... Ajá... No es eso. O no todo.

Pero mentiría si omitiese los meses pasados. Desde aquel final de Octubre. Quizás desde poco antes, y quizás es injusto que lo cuente desde esa fecha, porque sí, tiene fecha.
Mentiría porque por algo decidí quedarme aquí. Por muchos alguien, por un Sol, sí, pero qué hacer cuando su resplandor simplemente te atrapa. Y no, no me arrepiento, aunque se me oculte muy abajo aquella luz.

Rueda tras Rueda, y así mis madrugadas.

martes, 26 de mayo de 2015

26/Mayo/15

Son las 20:59 y el cielo aún luce claro. Muy claro.
Es mi tercer Mayo aquí, y me sigue sorprendiendo. La primavera. Cómo, minuto a minuto, se va retrasando la puesta de sol.

Cómo las terrazas van apareciendo por toda Madrid y la gente las va ocupando cada vez más tarde. El calor es agobiante. Es final de Mayo.

Estos días son volubles, tanto como yo. Algunos calurosos que te mueres, y algunas noches que te sorprenden cuando tus hombros piden alguna chaquetilla.

Pero mi ventilador ya está conectado desde hace más de 10 días, y mi polar guardado en lo alto del armario. Y Gloria, la perrita de mi compi de piso se la vive a mi lado, para que la refresque con toallas húmedas que le ayuden a llevar un calor que parece más inquietante para ella que para las personas... Por ahora.

Sigo en la misma habitación que hace dos años y medio, Pero, gracias, no soy la misma. Ni mis letras, ni mis palabras. Jamás pronunciaré la "c" o la "z" como los españoles lo hacen, pero sí que he incorporado muchas expresiones suyas a mi hablar, a mi escribir... Incluso a mi pensar.

Ahora sé montar en bici por las calles, con una soltura que en algún momento pensé que no sería capaz de tener.... Y esta confianza, en casi todo mérito, tiene nombre, aunque diga que no, aunque diga que simplemente era "que me pusiera a ello". Quizás tiene razón. Pero, también, quizás nunca me hubiese "puesto a ello" sin aquella tarde en el parque que lleva nombre de una emperatriz. Con aquel Sol invernal. ¿O era ya primaveral?

Ni siquiera quiero pensar mucho en las fechas, porque todo ha pasado tan rápido, tan extraño... Y yo, ahora más que antes, me intimido ante la luz de esta vida que estoy intentando abrazar.